«Este es el día que hizo el Señor; regocijémonos y alegrémonos en él.» (Salmo 118:24)
En la profunda oscuridad de la noche de la Vigilia Pascual, la luz de una sola vela tiene el poder de encender una multitud. Esta imagen resume la esencia de nuestra fe: la vida triunfa sobre la muerte y la luz se impone sobre la oscuridad.
Una Realidad Viva
¡Cristo ha resucitado! Esta no es solo una verdad del pasado, sino una realidad viva que nos transforma aquí y ahora. Así como las llamas de estas velas se unen para encenderse mutuamente, estamos llamados a compartir esta luz con el mundo, siendo portadores de esperanza y amor bajo el carisma de nuestra congregación.
Nuestra comunidad de ISHNM se une en esta celebración gozosa. Cada vela encendida representa:
- Un testigo de que el amor de Dios es inquebrantable.
- Un corazón tocado por la gracia.
- La unidad de nuestra misión de llevar a Cristo a cada rincón.
Nuestra Misión se Renueva
Que esta alegría de Pascua llene sus hogares y sus vidas, impulsándonos a caminar con una fe renovada. La resurrección nos invita a mirar hacia adelante con valentía, sabiendo que el Maestro camina a nuestro lado.
¡Aleluya! Nuestro Salvador vive.
Desde el Instituto de las Hijas de la Natividad de María, les deseamos a todos una Pascua llena de luz, paz y resurrección.
